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Hoy en día, tener una cámara de vigilancia en casa no es algo exclusivo de chalets o negocios. Cada vez más personas la instalan en su piso, en una casa adosada o incluso en una segunda residencia. ¿El motivo? Porque ahora es más fácil, barato y útil que nunca.
Si te estás planteando la instalación de una cámara de vigilancia, aquí tienes las principales razones por las que merece la pena hacerlo con Bambai.
Una cámara de vigilancia te permite ver lo que pasa en casa estés donde estés. Si salta algún movimiento raro, te llega una notificación al móvil al momento. Es ideal si:
Vamos, que con la instalación de una cámara de vigilancia, te quedas mucho más tranquilo.
Solo con que vean que tienes una cámara puesta, muchos ya se lo piensan dos veces antes de intentar entrar. Además:
No todo es seguridad. También puede venirte genial si:
Antes había que gastarse un dineral o firmar contratos largos. Ahora no. Por ejemplo, en Bambai te ofrecen planes por suscripción mensual, sin permanencia, con todo incluido: la cámara, el soporte, la instalación... y si no te convence, lo cancelas y listo.
Antes de ponerte con la instalación de una cámara de vigilancia, conviene tener claro qué tipo necesitas. No todas hacen lo mismo ni están pensadas para lo mismo, así que elegir bien desde el principio te puede ahorrar tiempo, dinero y quebraderos de cabeza.
Vamos a ver las opciones más habituales de alarmas para casa.
Son las más comunes hoy en día, sobre todo porque no necesitas cables ni hacer obra. Van conectadas al wifi de casa y se controlan desde una app en el móvil.
Lo mejor de este tipo de cámaras:
Si buscas una instalación de cámara de vigilancia sencilla y práctica, esta es probablemente tu mejor opción.
Muchas cámaras wifi también graban lo que pasa, bien en la nube o en una tarjeta de memoria. Esto viene genial si un día no puedes estar pendiente y quieres revisar después.
Ten esto en cuenta:
Algunas marcas cobran por guardar las grabaciones en la nube. En cambio, con servicios como los de Bambai, ya lo tienes incluido en el precio mensual.
Parece obvio, pero no todo el mundo lo piensa. No es lo mismo poner una cámara en el salón que en la entrada de casa.
Para que la instalación de tu cámara de vigilancia sea efectiva, asegúrate de que eliges una que esté preparada para el lugar donde la vas a poner.
Hoy en día no hace falta comprar una cámara por tu cuenta. Hay servicios, como el de Bambai, que te ofrecen una suscripción mensual con todo: la cámara, la grabación, el soporte técnico y la asistencia en caso de alerta.
¿Qué tiene de bueno esta opción?
La instalación de una cámara de vigilancia en casa es bastante sencilla hoy en día, pero hay un par de cosas que conviene tener listas antes de ponerte con ello. Nada complicado, pero si lo preparas bien desde el principio, te aseguras de que funcione a la primera y sin líos.
La mayoría de las cámaras actuales funcionan por wifi. Si la señal es débil, lo más probable es que la imagen se corte o que la cámara pierda conexión.
Antes de nada:
Hay cámaras que van enchufadas y otras que funcionan con batería. En ambos casos, es algo que tienes que tener en cuenta antes de instalarla.
La mayoría de cámaras se controlan desde una app en el móvil. Es lo primero que te pedirán al instalarla, así que mejor tenerla ya descargada.
Desde esa app vas a poder:
Cuando configures la cámara, te pedirá crear una cuenta con tu correo. Usa uno que tengas activo, porque ahí llegarán los avisos, los accesos a grabaciones y las notificaciones importantes.
Muchas cámaras vienen con soportes fáciles de poner, ya sea con tornillos o adhesivos. Aun así, piensa bien antes de instalar:
Cuanto mejor elijas el sitio, más provecho le sacarás a la cámara.
A la hora de hacer la instalación de una cámara de vigilancia, no basta con colocarla en cualquier sitio. Puedes tener la mejor cámara del mundo, pero si no la pones bien, es como si no tuvieras nada. Aquí te contamos los mejores lugares para colocarla y algunos consejos que te vendrán genial.
Lo ideal es que la cámara cubra zonas por donde pasa todo el mundo o donde podría haber más movimiento si alguien entra sin permiso. Estos son los lugares más habituales:
Es el punto más importante. Todo el que entra o sale pasa por ahí. Una cámara enfocando la puerta te da control total desde el primer momento.
Si alguien entra, va a pasar por algún pasillo o por el salón. Colocar ahí una cámara te da una visión general de lo que ocurre dentro de casa.
Si vives en un bajo o un primero, tener una cámara vigilando una ventana por la que se podría colar alguien es más que recomendable.
Si tienes un porche, una terraza o un patio, también puedes poner una cámara fuera. Y en este caso, que se vea no es malo, al revés: muchos ladrones cambian de idea solo con verla.
Consejo:
Ponla a una altura que no sea fácil de alcanzar, pero que siga captando bien lo que ocurre. Ni demasiado alta ni demasiado baja.
Cuando hagas la instalación de la cámara de vigilancia, no te fíes de cómo queda al ponerla. Abre la app, mira la imagen y asegúrate de que está enfocando justo lo que quieres. Si algo importante se queda fuera del encuadre, mueve la cámara hasta dejarlo bien.
Esto es importante: si vives en una comunidad, no puedes grabar zonas comunes, ni la calle, ni la casa del vecino. Dentro de tu casa, sin problema. Fuera, solo tu propiedad privada. Si tienes dudas, mejor asegúrate antes.
Ahora sí, vamos con lo más importante: la instalación de la cámara de vigilancia. Aunque suene técnico, lo cierto es que hoy en día es bastante sencillo. Las cámaras están pensadas para que las puedas colocar tú mismo en casa, sin complicaciones y sin tener que llamar a un técnico.
Antes de empezar, revisa el contenido de la caja. Lo normal es que venga lo siguiente:
Parece una tontería, pero te ahorras parones a mitad de la instalación de tu cámara de vigilancia por no tener algo listo.
Este paso lo haces siguiendo las instrucciones de la app, pero suele ser algo así:
Ten en cuenta que algunas cámaras solo se conectan a redes de 2,4 GHz, así que comprueba que tu móvil esté en esa banda si te da fallo.
Cuando ya veas la imagen desde el móvil, toca fijarla en el lugar que habías pensado.
Truco útil: si es tu primera cámara, prueba varias ubicaciones antes de fijarla del todo. Así eliges el mejor sitio sin agujerear por probar.
Ahora puedes personalizar cómo quieres que funcione. La mayoría de apps te dejan hacer cosas como:
Por último, sal de casa o aléjate un poco y comprueba que todo va bien:
Un truco muy útil: pasa por delante de la cámara como si fueras un intruso y mira cómo reacciona. Así te aseguras de que lo está grabando todo bien.
Una de las primeras dudas que suele surgir antes de lanzarse con la instalación de una cámara de vigilancia es: ¿cuál es el precio de una alarma? La buena noticia es que hay opciones para todos los bolsillos, y no hace falta gastarse un dineral para tener tu casa controlada.
Vamos a ver las alternativas más habituales para que puedas comparar tranquilamente y decidir qué te compensa más.
Hoy en día puedes encontrar cámaras wifi bastante decentes desde unos 30 o 40 euros. Son modelos básicos, pero funcionales, que puedes instalar tú mismo sin mucha historia. Si buscas algo más completo (como visión nocturna, grabación en la nube o mejor calidad de imagen) el precio puede subir un poco, pero sigue siendo razonable.
Ten en cuenta:
Es una opción interesante si te apañas bien con la tecnología y quieres algo puntual o sin servicios añadidos.
Cada vez más gente prefiere optar por un servicio completo, tipo suscripción, que incluye la cámara, la app, el soporte y todo lo necesario para estar tranquilo. Es lo que ofrece, por ejemplo, Bambai, con planes desde 19,99 € al mes.
¿Qué ventajas tiene esto?
Perfecto si no quieres complicarte, no quieres comprar equipos y prefieres tener todo bajo control pagando mes a mes.
Opción
Precio inicial
Soporte incluido
Grabación incluida
Aviso a policía
Instalación
Comprar tú la cámara
Desde 30 €
No
Depende del modelo
No
Por tu cuenta
Suscripción (con Bambai)
Desde 19,99 €/mes
Sí
Sí
Sí
Guiada, sin coste
Una de las dudas más comunes cuando te planteas la instalación de una cámara de vigilancia en casa es si puedes hacerlo tú solo o si hace falta llamar a un técnico. La verdad es que, salvo casos muy concretos, no necesitas a nadie. Las cámaras de hoy están pensadas para que cualquiera pueda instalarlas sin complicaciones, aunque no seas precisamente un manitas.
Las cámaras wifi que hay ahora en el mercado están diseñadas para que las pongas en marcha tú mismo, sin herramientas raras ni conocimientos técnicos. En cuestión de minutos la tienes funcionando.
Ventajas de hacerlo tú:
Además, si eliges una opción como Bambai, el proceso viene súper bien explicado y tienes ayuda por chat o teléfono por si algo no te encaja. Vamos, que no estás solo.
Hay casos en los que sí puede tener sentido contar con un técnico:
Aun así, para la mayoría de pisos y casas, sobre todo si es una o dos cámaras, no hace falta complicarse.
Aunque hoy en día la instalación de una cámara de vigilancia es bastante fácil, hay errores muy comunes que mucha gente comete sin darse cuenta. Y lo peor es que esos fallos pueden hacer que la cámara no sirva para lo que realmente necesitas.
Aquí van los más habituales y cómo evitarlos desde el principio.
Uno de los fallos más frecuentes es poner la cámara en un lugar donde no graba lo importante. A veces está demasiado alta, muy baja o directamente enfocando donde no toca.
¿Cómo evitarlo?
Antes de fijarla del todo, haz varias pruebas. Mira desde el móvil qué ángulo tiene y asegúrate de que cubre bien la zona que quieres vigilar. Si hay algo que se queda fuera, mejor moverla un poco que lamentarlo después.
Muchas cámaras pierden conexión o van a tirones porque la señal wifi no llega bien hasta donde están colocadas. Resultado: no grabas nada útil o ni siquiera te enteras de que ha pasado algo.
¿Qué puedes hacer?
Antes de colocarla, prueba con el móvil si el wifi llega bien a esa zona. Si ves que va justo, puedes usar un repetidor o elegir otro sitio donde la señal sea más estable.
Otro error muy común: poner la cámara apuntando a la calle, al portal del vecino o a zonas comunes del edificio. Aunque lo hagas sin mala intención, eso puede traerte problemas legales.
¿Cuál es la solución?
Asegúrate de que solo grabas dentro de tu propiedad. Nada de enfocar a zonas compartidas o viviendas ajenas. Si no estás seguro, mejor consultar antes.
Hay quien instala la cámara, la deja encendida… y ya está. Luego no recibe notificaciones, no revisa grabaciones y no se entera si pasa algo.
¿Cómo se soluciona?
Tómate unos minutos para configurar bien la app. Activa las alertas, ajusta la sensibilidad del sensor de movimiento y decide qué tipo de avisos quieres recibir.
Sí, la cámara se instala y funciona sola, pero eso no quiere decir que puedas olvidarte de ella para siempre. Con el tiempo se puede mover, ensuciar, quedarse sin batería (si no va enchufada) o dejar de actualizarse.
¿Qué hacer?
De vez en cuando, échale un vistazo: limpia la lente, revisa que siga bien colocada, asegúrate de que la app funciona y de que todo graba correctamente.
Si estás pensando en la instalación de una cámara de vigilancia y lo que quieres es algo fácil, sin líos y que puedas tener funcionando en nada, en Bambai te lo ponemos muy fácil. Aquí no hay instalaciones complicadas, ni técnicos, ni contratos que no puedas romper. Solo seguridad real, sin complicaciones.
Te contamos cómo funciona, qué incluye cada plan y por qué cada vez más gente se está pasando a esta forma de proteger su casa.
En Bambai tienes tres planes distintos para elegir. Todos incluyen cámara, app, soporte técnico 24/7 y asistencia en caso de alerta. Y lo mejor: no pagas nada por adelantado y puedes darte de baja cuando quieras si eliges la opción sin permanencia.
Tú decides si quieres contratarlo por unos meses o ahorrar con el plan de 9 meses mínimo.
La instalación de la cámara de vigilancia con Bambai es tan sencilla que la puedes hacer tú sin herramientas, sin cables y sin ayuda. Solo necesitas conexión wifi, el móvil y unos minutos.
Así funciona:
Y si te atascas en algún paso, no te preocupes: tienes soporte por teléfono o chat todos los días, a cualquier hora.
Lo que diferencia a Bambai de otras empresas es que aquí no hay sorpresas. No hay costes ocultos, ni permanencias forzosas, ni sanciones por darte de baja.
Porque es transparente, cómodo y funciona. La instalación de la cámara de vigilancia la haces tú, pero siempre con apoyo si lo necesitas. Y si en algún momento no te interesa seguir, te das de baja sin más.
En Bambai lo tenemos claro: la instalación de una cámara de vigilancia no tiene por qué ser complicada, cara ni depender de nadie. Queremos que puedas tener tu casa protegida en cuestión de minutos, sin líos, sin permanencias y con un equipo detrás que te acompaña cuando lo necesitas.
Cada casa es un mundo, por eso en Bambai te damos varias opciones para que elijas la que mejor se adapta a ti. Desde planes sencillos con sensores hasta soluciones completas con cámaras, grabación, aviso a la policía y asistencia técnica 24/7.
Con Bambai, tú tienes el control. Instalas tu sistema cuando quieras, lo usas a tu manera y puedes darte de baja si ya no lo necesitas. Nosotros estamos para ayudarte, sin presiones ni letra pequeña.