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Las alarmas GPRS son sistemas de seguridad que se conectan a través de la red móvil para avisarte si pasa algo en casa o en tu negocio. En lugar de depender del wifi o de la línea telefónica, estas alarmas utilizan tecnología GPRS (General Packet Radio Service), que permite enviar datos de forma continua, rápida y segura.
Su funcionamiento es bastante sencillo:
Lo bueno de este sistema es que no necesita wifi ni cableado especial, y además la comunicación es constante. Es decir, si algo ocurre, te enteras al momento.
A diferencia de otros sistemas como GSM (que solo mandan SMS o llaman), el GPRS transmite datos en tiempo real. Esto tiene varias ventajas:
En definitiva, todo funciona de forma más estable y sin interrupciones.
Este tipo de alarmas es perfecto si:
Las alarmas GPRS son especialmente útiles para segundas residencias, viviendas en zonas aisladas o negocios que necesitan estar protegidos todo el tiempo, sin depender de una red fija.
A la hora de elegir un sistema de seguridad, no todo es la marca o el modelo: el tipo de conexión que utiliza es clave. Las alarmas GPRS, GSM y WiFi funcionan de formas distintas, y no todas se adaptan igual de bien a lo que necesita cada persona o vivienda.
Aunque las dos usan una tarjeta SIM y se conectan a través de la red móvil, no funcionan igual.
Las alarmas GPRS envían datos de manera constante, sin cortes, lo que permite una comunicación más fluida y rápida. Las GSM, en cambio, funcionan mandando SMS o haciendo llamadas cuando salta la alarma.
Por qué las GPRS son más completas:
Por eso, aunque las alarmas GSM todavía se usan, las alarmas GPRS se han convertido en la opción preferida por quienes buscan una protección más fiable y moderna.
Las alarmas que van por WiFi se conectan a Internet a través del router de casa. Suelen ser fáciles de instalar y bastante cómodas si tienes buena conexión, pero tienen un punto débil importante: si se va el wifi, dejan de funcionar.
Aquí es donde las alarmas GPRS marcan la diferencia:
Las alarmas GPRS están ganando terreno por una razón muy sencilla: son fiables, prácticas y se adaptan bien a casi cualquier situación. Si las comparamos con otros sistemas como las GSM o las que van por wifi, las diferencias son claras.
Una de las grandes ventajas de las alarmas GPRS es que se mantienen comunicadas todo el tiempo. No tienen que esperar a que pase algo para llamar o mandar un SMS, como ocurre con las GSM. En cuanto detectan algo raro, te lo avisan al momento.
Eso te da una tranquilidad enorme: sabes que, si pasa algo, lo sabrás enseguida.
No todo el mundo tiene wifi en casa, sobre todo en segundas residencias o casas de campo. Y aunque lo tengas, ya sabes que no siempre es fiable.
Las alarmas GPRS, al ir por red móvil, no dependen del router. Mientras haya cobertura, la alarma sigue funcionando. Así de simple.
Esto las hace ideales para:
Si alguien corta el wifi o los cables, muchas alarmas dejan de funcionar. Pero las alarmas GPRS no van conectadas al router ni a la línea telefónica, así que son mucho más difíciles de inutilizar.
Es un extra de seguridad que se nota, sobre todo si vives en una zona aislada o si quieres proteger un negocio fuera del horario de apertura.
La mayoría de modelos GPRS se pueden gestionar desde una app: activar o desactivar la alarma, recibir avisos, ver qué ha pasado, e incluso controlar cámaras si las tiene.
Y lo mejor es que no necesitas tener wifi ni estar cerca. Da igual si estás en casa, en la oficina o de viaje: lo tienes todo bajo control.
Las alarmas GPRS consumen menos energía que las que dependen de llamadas o conexiones continuas. Esto viene genial si usas modelos inalámbricos o en sitios donde no puedes enchufarlas fácilmente.
Cuando piensas en poner una alarma, lo que de verdad quieres saber es si va a responder cuando más falta hace. No solo si entra alguien, sino también si intentan dejarla fuera de juego cortando cables, el wifi o la luz. Y ahí es donde las alarmas GPRS dan la talla.
Con las alarmas que van por wifi o por línea fija, si alguien desconecta el router o corta el cable, adiós a la comunicación. La alarma puede seguir sonando, pero tú no te enteras de nada hasta que llegas.
En cambio, las alarmas GPRS se conectan a través de la red móvil, como un teléfono. Eso significa que siguen funcionando aunque no haya Internet o línea fija. Mientras haya cobertura, el sistema sigue enviando avisos sin problema.
Estas alarmas están pensadas para aguantar en situaciones complicadas. Muchos modelos vienen preparados con funciones extra que marcan la diferencia:
Por eso, las alarmas GPRS son mucho más difíciles de anular que otros sistemas. Incluso si intentan sabotearlas, tienen recursos para seguir protegiendo.
A ver, sinceros: no existe una alarma imposible de sabotear. Pero las alarmas GPRS lo ponen muy difícil. Al no depender de un solo canal y al tener batería de respaldo, es raro que fallen del todo sin dar ninguna señal.
Si eliges un buen modelo, con doble vía y batería incluida, puedes estar bastante tranquilo. Aunque haya un corte de luz o alguien intente hackear la señal, la alarma va a responder.
No todas las alarmas sirven para todo. Depende mucho del tipo de casa, del uso que le des y de si tienes o no conexión a Internet. En ese sentido, las alarmas GPRS son una solución muy recomendable en ciertas situaciones donde otros sistemas se quedan cortos o directamente no funcionan bien.
Esto pasa mucho en segundas residencias o en casas que no se usan a diario. Contratar Internet solo para poner una alarma no tiene mucho sentido, sobre todo si no vas a estar. Con una alarma sin wifi, no necesitas wifi: basta con que haya cobertura móvil y ya tienes la casa protegida las 24 horas.
Si vives en un pueblo o en una zona alejada donde el wifi va a pedales o directamente no llega, una alarma que dependa del router puede darte más problemas que seguridad. En cambio, las alarmas GPRS funcionan perfectamente con la red móvil. Si en tu móvil tienes cobertura, la alarma también puede avisarte.
Alarmas para tiendas, alarmas para bares, alarmas para almacenes… sitios que están cerrados por la noche o en fines de semana necesitan una alarma para negocios o alarmas para negocios pequeños que no falle si se va la luz o se cae el Internet. Las alarmas GPRS, al no depender del wifi ni del cableado, siguen funcionando sin problemas, y además muchas tienen batería interna para cubrir cortes eléctricos.
Si alquilas tu casa a turistas, sabrás que es difícil controlar si apagan el router, cambian la contraseña o desconectan cosas sin querer. Por eso, muchos propietarios optan por alarmas GPRS, que siguen funcionando aunque el wifi esté desconectado. Así puedes estar tranquilo, aunque no estés allí.
Hay personas que no quieren depender del wifi, ni del teléfono fijo, ni de cables. Buscan algo que funcione bien, que sea fácil de usar y que dé pocos quebraderos de cabeza. Las alarmas GPRS encajan perfectamente en ese perfil: solo necesitas una tarjeta SIM con datos y listo.
En Bambai no trabajamos con alarmas GPRS, y no es por casualidad. Sabemos que pueden ser útiles en algunos casos concretos, como en casas sin wifi o en zonas muy aisladas, pero también tienen bastantes limitaciones que hay que tener en cuenta antes de decidir.
Si lo que quieres es una alarma sencilla, que funcione bien desde el primer momento, que puedas gestionar tú mismo sin complicaciones y sin estar pendiente de configuraciones raras, las alarmas GPRS probablemente no son para ti.
Para que una alarma GPRS funcione, hace falta una tarjeta SIM con datos móviles. Eso implica contratar una línea, recargar saldo (si es prepago), y asegurarte de que no se corta por falta de cobertura o por no renovar el plan. Y, sinceramente, a veces da más guerra de la que merece.
En Bambai no necesitas nada de eso. Nuestras alarmas se conectan por wifi, sin tarjetas ni líos, y funcionan desde el primer momento. Tú solo te preocupas de instalarla (que es muy fácil) y listo.
Aunque las alarmas GPRS son más estables que las GSM, no van tan rápido como una alarma conectada por wifi. La transmisión de datos es más lenta, y si la cobertura móvil flojea, puede tardar en avisarte justo cuando más falta hace.
Con nuestras alarmas, el aviso te llega al instante y puedes actuar desde el móvil en tiempo real.
La mayoría de alarmas GPRS no se controlan desde una app intuitiva como la nuestra. Algunas solo avisan por SMS o llamada, y para configurarlas bien a veces necesitas ayuda técnica, hacer pruebas de señal, o incluso abrir puertos. Vamos, lo contrario a la sencillez.
En Bambai, en cambio, te damos una alarma que se instala en minutos y que puedes manejar tú solo desde el móvil, sin complicarte la vida.
El GPRS es una tecnología que tiene ya muchos años. Aunque sigue funcionando, no es precisamente moderna. Hoy en día, con todo lo que hacemos desde el móvil y con la necesidad de tener información al momento, usar solo GPRS puede quedarse corto.
Por eso en Bambai apostamos por un sistema actual, fácil de entender y pensado para el día a día. Sin cables, sin instalaciones raras y sin letra pequeña.
Después de todo lo que hemos contado, es fácil ver que las alarmas GPRS pueden tener sentido en algunos casos muy concretos. Por ejemplo, si tienes una casa sin wifi o en medio del campo donde no llega Internet, pueden ser una opción válida.
Pero también es cierto que, hoy en día, hay soluciones mucho más cómodas, rápidas y pensadas para el día a día.
Sí, las alarmas GPRS protegen, pero no son precisamente las más fáciles de usar. Necesitan una tarjeta SIM, buena cobertura móvil, configuración... y estar pendiente de que no se queden sin datos o sin señal. Además, su tecnología no es precisamente nueva.
Para alguien que no quiere complicarse, puede ser un sistema un poco pesado.
Por eso no trabajamos con alarmas GPRS. En su lugar, ofrecemos un sistema mucho más práctico: se conecta por wifi, lo controlas todo desde el móvil, y no necesitas ni técnicos, ni permanencias, ni instalaciones raras.
Te lo mandamos, lo colocas tú mismo en minutos, y si pasa algo, tienes soporte las 24 horas, todos los días del año. Sin letra pequeña, sin sustos y con un servicio en condiciones.